Hacerse socio

Os animamos a que os hagáis socios de AxV y os beneficiéis de nuestros servicios. Para ello debéis rellenar el formulario que os ofrecemos a continuación. Tras el mismo, hemos preparado un documento legal que os puede ser útil para tener claro el marco en el que nos manejamos. La cuota anual para ser socio es de 30 €.

Puedes descargarte el formulario en formato Word o Pdf. Rellenalo y mandanoslo a afectados(@)afectadosxvacunas.org

 

 

LOS DERECHOS DEL CIUDADANO A LA INFORMACIÓN EN VACUNAS

La ciudadanía tiene derecho el derecho fundamental a la información en salud. Este derecho se basa en el principio general de la autonomía de la voluntad.

Hay vacunas necesarias para proteger la salud pública de la población. El beneficio-riesgo de muchas vacunas es favorable; de otras, no tanto. Las vacunas producen reacciones adversas graves y el ciudadano tiene que conocerlas para poder tomar una decisión adecuada sobre su salud.

El ciudadano que quiera saber sobre vacunas tiene los siguientes derechos (no es una lista cerrada):

Derecho a prestar un consentimiento informado terapéutico en el ámbito de las vacunas.

El menor maduro (entre 12 y 18 años) tiene derecho a ser prestar el consentimiento informado siempre que el médico entienda que tiene capacidad para entender y comprender la información.

El ciudadano tiene derecho a que la información terapéutica en vacunas sea adecuada, real, veraz, actualizada y responsable.

El ciudadano tiene derecho a una información adecuada sobre las reacciones adversas graves.

El ciudadano dañado, o los familiares de un ciudadano, que ha sido perjudicado por reacciones adversas graves a consecuencia de la vacunación tiene derecho a un resarcimiento por daños y perjuicios. En otros países (USA, UK, Alemania, etc.) existe un Sistema de Compensación por Daños Ocasionados por las Vacunas. Esto evitaría acudir de manera sistemática a los juzgados.

El ciudadano tiene derecho a que la administración pública y los profesionales sanitarios realicen notificaciones de sospechas de reacciones adversas por vacunas al sistema nacional de farmacovigilancia.

El ciudadano tiene derecho a que el profesional sanitario analice la historia clínica y otros determinantes de salud a la hora de poner una vacuna.

El ciudadano tiene derecho a una test de viabilidad para ver si la vacuna le puede ser más beneficiosa o menos, conforme a su sistema inmunitario y otros determinantes de salud.

El ciudadano tiene derecho a que los profesionales sanitarios tengan en cuenta que el daño tenga su etiología en la vacunación y activar los dispositivos adecuados para este caso, sin menospreciar, de primeras, cualquier relación de causalidad con la vacunación.

El ciudadano tiene derecho a conocer que las vacunas no son obligatorias. De esta manera, el ciudadano tiene la obligación de solicitar información, así como de leer el prospecto (cuya lectura también es un derecho).

El ciudadano tiene derecho a que el sistema de farmacovigilancia elabore informes adecuados, y no partidistas, de causalidad daño/vacuna.

El ciudadano tiene derecho a una información terapéutica transparente en seguridad de las vacunas.

Los ciudadanos y/o familiares perjudicados por reacciones adversas graves a las vacunas tienen derecho a que las administraciones públicas y sistemas privados de salud organicen equipos especializados para realizar seguimientos a estas personas y no dejarles desamparados.

El ciudadano tiene derecho que la su sistema de salud realice pruebas sistemáticas de toxicidad y genéticas en el momento de detectar una sospecha de reacción adversa grave a una vacuna.

El ciudadano tiene derecho a que los jueces y magistrados entiendan que una vacuna puede ocasionar una reacción adversa grave.

El ciudadano tiene derecho a obtener una muestra de vacuna del lote al que pertenece la vacuna que le han puesto para obtener, en caso de sospecha de reacción adversa, una segunda opinión en cuanto a la calidad, composición, etc.

Equipo Legal de la Asociación de Afectados por Vacunas (AxV)