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Afectados por Vacunas (AxV) responde a quien “siente pena” por ellos

Destacamos un comentario de un médico en la web de la Asociación de Afectados por Vacunas (AxV), aunque si cabe tiene más valor lo que los padres le contestan (originalmente en el blog de Miguel Jara):

Soy Medico especialista en vacunas y es lamentable lo que les ha ocurrido a vuestros hijos. Ahora decir que lo que les ha pasado a vuestros hijos es secundario a las vacunas es cuando menos cuestionable. Que ocurren efectos secundarios con las vacunas es cierto, pero igual de cierto como que puedes morir por tomar paracetamol y no existe asociación para los afectados del paracetamol.

Me apenáis por dos motivos: uno por la perdida que habrá supuesto para vosotros la muerte de vuestros hijos, de hecho soy padre de 3 hijos y todos están vacunados y sanos. Pero también me apena el daño que estáis haciendo al convencer a gente de que no se vacune de forma sistemática, gente que es fácilmente influenciable por situaciones como las vuestras. Tenemos ejemplos en países cercanos con coberturas vacunales inferiores a las nuestras con tasas de mortalidad elevadas por algunas enfermedades que en este país son meramente testimoniales.

Estáis haciendo mas daño vosotros ahora que las vacunas en sí. Insisto, dais mucha pena”.

afectados vacunas compensación abogado demanda reacciones adversos adversas efectos secundarios eficaciaOs dejo la contestación de AxV, escrita por su presidente, Federico S-Apellániz, padre de Luca cuyo caso -y otros- podéis leer en la sección Quienes somos de esta web:

Apreciado S.,

en primer lugar quiero darte las gracias por tus comentarios. Siempre son bienvenidas todas las opiniones pues, secunden o no nuestra causa, creemos que podemos extraer una enseñanza de todas ellas.

Nos alegramos enormemente de que nuestro mensaje haya llegado a oídos de especialistas como tú que, comprometidos con su labor, tratan de defender la postura que consideran más beneficiosa para los pacientes. Eso siempre es de agradecer.

Asimismo, decirte que nos alegramos de que tus tres hijos se encuentres sanos; como bien dices, la pérdida de un hijo y/o el sufrimiento de su enfermedad es lo peor que puede vivir una persona; pero mis palabras se quedan cortas para tratar de explicar lo doloroso que es. Sólo el vivir algo así puede hacerte entenderlo.

Por tus palabras entendemos que, pese a dar cabida a los posibles efectos adversos causados por vacunas, nunca te has encontrado en tus años de experiencia con un caso de esta índole (corrígeme si me equivoco, por favor. En ese caso, de hecho, me resultaría muy interesante me pudieras dar tu opinión al respecto).

En cuanto a lo que nos dices, quisiera aclarar algunos puntos, ya que me temo no estar siendo claro en nuestro mensaje y no quisiera crear confusión. En ningún momento estamos alentando a la población a no vacunar. Nosotros no somos radicales antivacunas; de hecho ¡vacunamos a nuestro hijo! Sabemos de padres que, aún sin haber tenido antecedentes ni casos cercanos de problemas con las vacunas, deciden no vacunarlos. Pero no fue ese nuestro caso.

Entendíamos, como tú, que las vacunas son necesarias por el bien individual y común. Al igual que como ha ocurrido con tus hijos o con los de todos nuestros amigos y conocidos, las vacunas no tenían que haber sido sino una garantía de salud futura para nuestro pequeño.

Luca junto a sus padres

Luca junto a sus padres

Pero resultó que en nuestro caso no fue así. Fuimos uno de esos casos de pequeño porcentaje que aparece en el prospecto en el apartado de Reacciones Adversas. Lo mismo que, como bien dices, podía haberle pasado con otro medicamento, como con el paracetamol. Pero en el caso de Luca, fueron las vacunas y le costó la vida.

Nuestra historia, como la del resto de padres de la Asociación, es real. Que las vacunas pueden causar efectos adversos es una realidad que tú mismo admites. No estamos inventando nada. Lo único que pretendemos es evitar en lo posible que más familias sufran lo que vivimos nosotros.

NO DESACONSEJANDO DE MANERA SISTEMÁTICA LA VACUNACIÓN, SINO TENIENDO EN CUENTA CIERTAS PRECAUCIONES QUE DE ENTRADA VIENEN ESPECIFICADAS POR LOS MISMOS LABORATORIOS.

Si tu hijo padece una arritmia y un día el médico le receta un medicamento para una dolencia determinada, en cuyo prospecto avisa claramente que no debe administrarse a personas con problemas cardíacos ¿se lo darías? Imagino que no. Si un conocido tuyo se encontrara en tu misma situación, ¿tratarías de avisarle para evitarle un daño a su hijo? ¿Y si fueran muchos hijos de muchos conocidos?

Los daños que, aunque en un bajo porcentaje (según los datos recogidos por Farmacovigilancia y que no responden a la realidad, ya que en muchos de los casos los sanitarios no dan parte de estos) pueden causar las vacunas, son tan graves, que merece la pena al menos saber las precauciones a tener en cuenta. Consideramos que dicha responsabilidad debería realmente recaer en los expertos sanitarios.

Aunque un padre tenga por costumbre leer el prospecto de todas las medicinas que administre a sus hijos, en el caso de las vacunas, que son suministradas por la Seguridad Social, no tienen de entrada acceso a dicha información (dudo si quiera que haya un prospecto de cada tipo de vacuna en la consulta del enfermero de turno). Es por este motivo que en el caso de las vacunas existe esa desinformación. Porque el problema es de base.

Hemos podido comprobar el gran desconocimiento de los sanitarios que, pese a obrar con buena voluntad, pueden ser negligentes por una terrible falta de información. Si a la hora de vacunar a un niño el enfermero simplemente preguntara a los padres si ha observado en su hijo algún síntoma de los que se asocian a posible trastorno neurológico, se evitarían de entrada muchos daños innecesarios, hasta estudiar de manera profunda a ese niño, TAL Y COMO ACONSEJAN LOS PROSPECTOS.

Es lo mismo que cuando te van a realizar un TAC. Unas preguntas de rutina para evitar posibles riesgos. Entendemos que muchas veces las consultas están tan saturadas que es complicado apreciar una leve patología, pero los padres sí conocen bien a sus hijos y pasan 24 horas con ellos. Si el niño tiene alguna alteración y se les pone sobreaviso, quizá se evite alguna desgracia. El problema es que de entrada la mayoría de sanitarios desconocen las pautas indicadas en los prospectos. Con decirte que el mismo Comité Asesor de Vacunas de la Asociación Española de Pediatría aconseja vacunar aún en caso de hipotonía.

Esto es lo que no se puede consentir. Los ciudadanos confiamos en nuestros médicos y profesionales sanitarios y su falta de rigor no puede suponer un fallo tan grave. Hablamos de vidas“.

Comments (7)

  1. Se dice : “lo obvio es obvio y por obvio no se hace”,es decir ,”está a la vista y no necesita lentes”.pero las vacunas son una aberración de la medicina convencional para generar grandes ganancias a quienes las comercializan. Pueden darse muchos argumentos para hacer creer que las vacunas son una necesidad pero lo cual no es cierto.los indios nunca se vacunaban en el pasado y gozaban de una salud envidiable para cualquier hombre
    “Civilizado”. Como dijo un doctor con honestidad “las vacunas son la peor maldición del que se haya inventado”.

  2. Como madre afectada, recomiendo a toda mujer que veo embarazada, que no se ponga ninguna vacuna en su embarazo y antes de ponerle a su bebe, vacuna alguna, que busque información y sepa los efectos secundarios que pueden ocurrir.
    Cuando tienes la información y a pesar de todo te arriesgas, no te sientes engañada y asumes que sabías donde te metías, pero cuando te pasa sin tener la información, tu indignación y dolor, te parece injusto, pues se podía haber evitado.
    A mi hija le recomiende que no le ponga a sus hijos ninguna vacuna, que se las ponga cuando ya tenga 8 o 10 años y de una en una, aunque tenga que comprarla ella. Que el cuerpo asimile los virus y tóxicos que les vaya a poner.
    Mientras se pongan las vacuna indiscriminada mente a los bebes, sin saber si tienen algo que pueda desarrollar alguno de los efectos secundarios, es un error y considero que los daños colaterales por el bien de muchos otros niños no tiene justificación.
    Desearía que los que fabrican las vacunas y saben de esos efectos secundarios, por cada niño afectado, tuvieran un familiar cercano con las mismas consecuencias y de esta manera, harían pruebas antes de vacunar y no se darían casos de daños colaterales

  3. Buenos días, me decido a escribir para comentar mi experiencia en este “controvertido” tema.

    Somos padres de una niña de 4 años, el embarazo lo pasamos en mitad de la tormenta de la Gripe “A” y a tenor de lo que nos comentaban algunos de los profesionales sanitarios con los que tratamos (ninguno de ellos se vacunó por desconfianza) nos llevó a investigar (yo diría hacer un master, por el número de horas que nos llevó, lectura de libros, webs, agencias, consulta con doctores ciegamente a favor y otros ciertamente críticos, etc…) un poco acerca de como queríamos ayudar a nuestra hija en la lucha contra la prevención de las enfermedades… y la decisión final, no exenta de un grado alto de responsabilidad y con algo de duda acerca de lo correcto de la decisión de NO VACUNAR a nuestra hija.

    Las recomendaciones de los profesionales (5 pediatras) fueron variadas, uno nos amenazó con denunciarnos si no vacunábamos, otro nos miró raro con la cara congestionada y nos echo de su consulta privada, otra nos enumeró las vacunas útiles y las inútiles, otro nos dijo que todas son “obligatorias”… y finalmente la pediatra que la lleva (nos ha tocado) nos dijo que no hay certeza de sus beneficios (seguro que se refería a la relación riesgo/beneficio arriba comentada), y que era una decisión nuestra, nos dio recomendaciones para que la niña tuviera un Sistema Inmunológico fuerte (como jugar en el campo, proporcionarla felicidad y comer sano). El jefe del ambulatorio nos comentó que estaba muy orgulloso de su trabajo pues es uno de los 5 mejores valorados de la comunidad y cuando le pregunté que cuales eran los puntos a valorar ese ranking, estaban los ratios de minutos/consulta, las bajas derivaciones a pruebas costosas, el ahorro en farmacia, en personal, etc… en ningún lugar está el nivel de salud de la población (medicinas preventivas) o el nivel de satisfacción de los usuarios…

    A día de hoy nuestra hija no ha sufrido ninguna enfermedad (o debería decir síntomas) no ha faltado ningún día al colegio por enfermedad, no ha sufrido lo que muchas madres y padres comentan de la escolarización “al principio lo cogen todo”, es una niña sana y feliz.

    Hace unos días nos entregaron en el colegio una carta advirtiéndonos de que un niño de su clase ha sufrido Tos Ferina y nos advierten de la necesidad de controlar a nuestros hijos con las dosis de la vacuna pertinente, así como de los síntomas a tener en cuenta para salir corriendo al centro de salud… nuestra decisión sigue siendo la de NO VACUNAR, pues vemos que esta vacuna (o trivalente o hexavalente) es de las que más riesgos pos-vacunales conlleva…

    En este caso lo anteriormente comentado de la relación Riesgo/Beneficio la hemos valorado NOSOTROS, y con esto acabo y animo a que sean los padres los responsables de la salud de sus hijos, y no externalizen en otros esta responsabilidad.

    Gracias por la oportunidad de expresar nuestras opiniones y vivencias.

    Jose Louis

  4. Buenos días, este tema de las vacunas es muy controvertido para mí. Yo no estoy en contra de la vacunación, pero sí me cuestiono y mucho el calendario de vacunación. Creo que quizá, ciertas vacunas se ponen demasiado pronto, cuando el sistema inmunitario del bebé no está preparado para recibirlas.
    Dicho esto, tengo muchísimas dudas con nuestra hija de 18 meses. Es alérgica al huevo y a los lacteos, y aún así, los doctores nos animan a ponerle la triple vírica, a pesar de que esta desarrollada en un ambiente con embriones de huevo.
    De verdad no sabemos que hacer, lo he ido retrasando todo lo posible, tengo discusiones con mi marido por este tema (él es partidario de ponérsela, yo tengo muchas dudas). Ya deberíamos habérsela puesto hace varios meses, pero lo he ido dejando…
    Estoy mirando por vuestra web pero no encuentro un listado de recomendaciones a seguir antes de vacunar, como algunos hacéis referencia. ¿podriaís indicarme si lo teneis el enlace?
    Muchísimas gracias,

  5. Buenos días,

    El 8 de julio suministramos a nuestra hija de 2 años la vacuna Bexsero (la de la meningitis B) desde entonces no ha parado de engordar, pesaba 13,5 Kg y ha llegado a los 16,3 Kg en poco más de un mes. Resulta que se debe a un síndrome nefrótico que le han detectado.

    Los médicos no saben a que se debe el síndrome pero nosotros tenemos bastante claro que ha sido a raíz de la vacuna.

    ¿Qué creéis? ¿Conocéis de alguien a quien le haya ocurrido un episodio parecido?

    Gracias.

  6. Hola, me parece muy interesante esta asociación y comprendo que lo que piden no es que no se vacune, sino que cambie el protocolo de vacunación y que los médicos y enfermeras sigan atentamente cada vacuna administrada e informen. Como ya sabéis lo único que te dicen es que el niño puede tener un poco de fiebre y después no existe un seguimiento sobre si le hizo reacción o no. Escribo el comentario solo para dar mi punto de vista sobre no vacunar a niños muy pequeños, por los comentarios que leo:

    En mi caso, a mi hijo le faltaba muy poco para llegar al año de vida y ponerle la vacuna del sarampión. Y cogió el sarampión. Además en el hospital no sabían decir si era sarampión o un síndrome de causa desconocida llamado Kawasaki, que deteriora el corazón del niño y le da poca esperanza de vida. Seguimos el procedimiento para el Kawasaki, dándole aspirinas para fluidificar la sangre (donde te advierten del síndrome de Reye), hasta que por el mismo procedimiento se administró gamma-globulina (por entonces ya habían salido las erupciones por todo el cuerpo) y en menos de una hora ocurrió el milagro, le desaparecieron casi todas las erupciones y la fiebre que no había bajado de 40 grados ni con apiretal y dalsy. Fue al día siguiente cuando llegó la buena noticia, era sarampión y no ese Kawasaki que deja secuelas en el corazón. Fue la peor semana de mi vida, de ver al niño en tan mal estado, pero salió bien. ¿y qué conclusión saqué? pues que tuve mala suerte de coger uno de los pocos sarampiones que hubieron, justo antes de la vacunación. Que ojalá hubiese venido la vacuna primero. He escrito esto para ayudar a la gente a sopesar con otro tipo de relato, con mi experiencia donde sí que necesitaba la vacuna y aún no se podía poner. Ánimo a los padres con sus decisiones.

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